¡NOS HEMOS QUEDADO SIN TIMÓN! Una desagradable experiencia abordo del Tramendu

17 junio, 2018


Tramendu6

Este año la tripulación del Tramendu habíamos programado la temporada de regatas para llegar en las mejores condiciones al Trofeo Conde de Godó. Varias velas nuevas, entrenos, trabajos de puesta a punto y calendario de regatas pensando en el Godó. El barco tenía velocidad y la tripulación estaba animada, creíamos tener posibilidades de hacer un buen papel.

Una situación inesperada

Por fin llegaron las fechas de la regata, el primer día salimos del puerto con tiempo para acabar de ajustar la mayor nueva. El viento soplaba de levante con unos 17 nudos de intensidad, el día prometía las mejores condiciones para navegar.

Estamos ciñendo con toda la tripulación haciendo banda cuando de repente el barco vira por avante sin previo aviso. “Nos hemos quedado sin timón” grita el patrón. Instintivamente amollamos escotas y cambiamos el foque de banda. El barco empieza a arribar hasta trasluchar, ha tomado una inercia de giro que no podemos controlar. Intentamos acuartelar el foque para frenar la orzada, pero cuando casi lo conseguimos ya estamos de nuevo virando por avante. Y así hasta cinco vueltas.

Por suerte la tripulación ha mantenido la calma y nadie se ha puesto en la trayectoria de la botavara ni de la escota de mayor. Había que arriar las velas, pero no era fácil con el barco dando vueltas, al final conseguimos arriar la mayor con el barco más o menos proa al viento y aprovechando una pequeña encalmada. El foque fue más fácil, aunque lleva sables y tenía una vuelta al estay por la parte de arriba.

Me costó algún tiempo entender lo que pasaba, primero pensé que nos estábamos yendo de orzada porque el caña no podía controlar el barco, nos ha pasado alguna vez con olas y viento racheado. Al darme cuenta de que la frase “estamos sin timón” era literal y teníamos avería pensé en poner la caña de respeto, pero tampoco era la solución pues se nos había roto la pala. Para mí ha sido una situación nueva ¡Que sensación de impotencia! Hemos dado 4 o 5 vueltas sin ningún control. Recuerdo una rotura de guardines en otro barco, seguramente haría menos viento, pero pudimos arriar enseguida y montar la caña de respeto, con la que acabamos la regata. Nada parecido a lo de ahora.

El remolque

Había que volver a puerto y aceptar la idea de que se nos había acabado el Godó antes de empezarlo. Pude ver como alguno de los tripulantes escondía unas lágrimas de rabia. Estábamos frente al Port Olímpic con la costa a cerca de una milla a sotavento. La situación no era crítica, pero podía serlo al cabo de un rato, así que pedimos ayuda por radio a la organización de la regata. Vemos como algunos de nuestros rivales en la regata se acercan por si necesitamos ayuda. Queremos dar las gracias al Vértigo, que no se alejó de nosotros hasta estar seguro de que nos llevaban a puerto.

La organización de la regata nos avisa por la radio de que envían una embarcación a ayudarnos. Al cabo de 10 minutos vemos aparecer la semirrígida del balizador, hay bastante mar, así que la maniobra no va a ser fácil. Les pasamos un cabo y empiezan a remolcarnos hacia el puerto. Con la mar de popa el barco no para de hacer eses y dar tirones. Se nos acerca la neumática de los medidores y nos pasa otro cabo para ir tirando hacia atrás desde la popa con la intención de amortiguar las guiñadas. Y así llegamos hasta la bocana del puerto de Barcelona, a unos dos nudos de velocidad y después de romper tres veces el cabo de remolque. Allí nos espera otra neumática con dos marineros del Náutico, quienes toman el remolque y nos llevan hasta el club.

TimonTramendu

Conclusiones

A posteriori no sabría decir si podíamos haber actuado de otra manera para controlar la situación. Los momentos más difíciles fueron desde la rotura del timón hasta que pudimos arriar velas. Seguramente si hubiéramos soltado menos escota de mayor, el barco habría empezado a orzar antes de llegar a trasluchar, aunque no llegamos a soltarla del todo. Si hubiéramos evitado las trasluchadas todo habría sido mucho más fácil. Espero que no se repita la situación y no tener la ocasión de probar si da mejor resultado.

La solución que sale en todos los libros de hacer un timón de fortuna con el tangón y alguna de las panas del suelo, seguramente es factible si estás solo y en alta mar, pero nosotros sabíamos que en una hora o dos la deriva nos llevaría hasta la costa, así que preferimos no hacer la prueba de si funcionaría el invento.

Otra opción habría sido probar de gobernar con el remo de la neumática, que siempre llevamos abordo, pero ese día se quedó en tierra junto con la vajilla, las cervezas y algunos otros utensilios que consideramos que no nos ayudarían a ganar la regata.

Dentro de la desgracia de romper el timón tuvimos suerte de que no nos pasara en regata junto a otros barcos, y también de que nadie se hiciera daño.

La sensación de no poder hacer nada, de depender totalmente de los demás es muy desagradable y nos enseña a respetar al mar, que siempre tiene más fuerza que nosotros, incluso si vamos con tripulantes con experiencia y barcos bien preparados.

Agradecimientos

Hemos de destacar la habilidad y buen hacer marinero de Ricart Novell a los mandos de la semirrígida que nos remolcó, al igual que la de Aleix Ballester que nos ayudó a controlar el rumbo desde la neumática de los medidores. Sin olvidar a los marineros del Club Náutico, que nos remolcaron por el interior del puerto y resolvieron con maestría el paso a través de la pasarela del Maremagnum y por los canales entre los barcos amarrados en los clubs. Pasamos a dos palmos de algún barco y muy cerca de los hierros de la pasarela, toda la tripulación estaba preparada por si había que evitar un abordaje, pero nadie tuvo que poner una mano.

Por último, queremos dar las gracias al equipo organizador del Trofeo Conde de Godó. Cuando les preguntamos si por culpa de nuestro remolque se había tenido que retrasar la salida de la regata nos contestaron que muy poco, que para ellos lo primero es la seguridad de los participantes. Pero no solo la teoría es importante, el Real Club Náutico de Barcelona nos demostró que también saben llevarla a la práctica.

Pablo Zendrera

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Cuando los Diablos bailan sobre las olas. Un ciclón en el Atlántico Sur

8 mayo, 2018

Me hace ilusión presentar esta nueva edición de otro de los títulos publicados originalmente por Noray y que hoy ve de nuevo la luz.

Cuando los diablos

Tras el éxito de la primera edición y pese al cierre de su editorial, aparece esta nueva edición gracias al esfuerzo y dedicación de sus protagonistas, Claudia Rossello y Rodolfo Otero, que han puesto todo su empeño en completar los textos y las ilustraciones.

Sinopsis del libro:
Es una historia real, ocurrida a bordo de un barco a vela en aguas del Atlántico Sur y relatada en primera persona por sus propios protagonistas. Una historia que desencadena emociones intensas ante una cruda realidad, la imposibilidad de luchar contra la fuerza desenfrenada de la naturaleza. El viaje de placer que habían soñado comenzó con una fuerte experiencia inesperada, que para ellos, acabó siendo una profunda lección de vida.

“…Fue un temporal sin nombre, donde el destino quiso que nosotros mismos fuésemos los protagonistas de esta increíble aventura, que duró apenas unos días pero que sin duda determinó el verdadero rumbo de nuestras vidas. Una tempestad, que nos dejó como saldo cinco días a la deriva a bordo de nuestro velero, en medio de un inmenso océano azul transformado en nuestro peor enemigo. Ya ha pasado el tiempo y aún puedo percibir el aroma de ese mar devorador y la adrenalina corriendo por mis venas, el barco luchando con las inmensas olas y el viento rugiendo como fiera salvaje. Esa inexplicable sensación dentro de mí, al estar solos a bordo del Ulises, bajo ese cielo cargado de tormenta…”

Este relato está abierto a todo lector que se sienta atraído por narraciones de hechos reales, en las que sin pensarlo, cada uno de nosotros puede ser el verdadero protagonista de la aventura.

Claudia

 

 

 

La autora del libro: Claudia Rossello

Cuando los diablos bailan sobre las olas puede comprarse en Amazon

 


Algunas reseñas en la prensa

¡Que forma de explicar un temporal! He pasado miedo, sentido frío, el agua me ha chorreado por el cuerpo, se me han agarrotado las manos, he sufrido…
Muy bien redactado, lenguaje claro y ameno. Una delicia.
Paco Marín (El Eco de Cartagena)

… la llegada del temporal cambia el relato y la vida de los dos navegantes. Un realismo en la descripción que asombra, preocupa y nos hace vivir una situación extrema como pocos relatos lo han conseguido. Una joya de la literatura náutica en castellano, quizás demasiado breve por su interés e intensidad, que nos hace esperar mas letras y líneas llenas de agua de mar de la mano hábil de Claudia Rossello.
Javier Bravo Morata (Barcos a Vela)

Entrevista de Roge Blasco a Claudia en el programa Levando anclas de Radio Euskadi.
Podéis clicar aquí para escuchar el programa.
(La entrevista a Claudia empieza en el minuto 28)


Nos ha dejado Florence Arthaud, la novia del Atlántico

11 marzo, 2015
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Florance junto a Bernard Moitessier

La gran navegante francesa sufrió un accidente de helicóptero cuando rodaba un programa para la televisión.

Fue autora de varios libros, donde narraba sus experiencias de navegación y transmitía a sus lectores el amor por el mar y la navegación a vela. Siempre reivindicó el papel de la mujer en el deporte y en la vida.

Reproduzco un extracto de su libro Un vent de liberté, memoires, de Ediciones Arthaud.

“…Me hace atravesar el Atlántico por primera vez. Para mi es un verdadero descubrimiento. Los días marcados por las puestas de sol o la salida de la luna, la eternidad de aquellos momentos, no pasa el tiempo. Las estrellas, el cielo inmenso, la curva del horizonte, el mundo sin fin, el murmullo del océano, la compañía de los delfines, el resoplar de las ballenas. Todo es nuevo, todo ha cambiado para mí. Me siento libre y ligera. No me hace falta la tierra. Acabo de descubrir mi jardín secreto, mi propio mundo.”

En España publicó La novia del Atlántico, editado por Juventud.

Nuestro agradecimiento a Florence, no solo por su ejemplo como gran persona y deportista, sino también por su esfuerzo en  transmitir a las nuevas generaciones los valores en los que creía.


“Cuando los diablos bailan sobre las olas” en la revista “Barcos a Vela”

5 febrero, 2015

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Javier Bravo Morata ha escrito una entrañable reseña sobre el libro de Claudia Rossello en la revista Barcos a Vela Javier es un gran navegante, en su curriculum encontrareis  importantes regatas y largas travesías, pionero del periodismo náutico, ha sido colaborador de las mejores revistas de nuestro país y es autor de uno de los primeros libros que publicamos en Noray, De la Cruz del Sur a la Osa Mayor, hoy en día totalmente agotado.

Hace unas semanas me llamó porque quería contactar con Claudia, me dijo que había leído su libro Cuando los diablos bailan sobre las olas para escribir una reseña, pensando que sería uno más de los que acostumbra a leer con motivo de su trabajo y que se encontró con un libro excepcional. Quería felicitar a Claudia y hacerle saber que le había encantado el libro.

Reproduzco un pequeño extracto de la reseña: Si el comienzo de la aventura es tranquilo y casi turístico, la llegada del temporal cambia el relato y la vida de los dos navegantes. Un realismo en la descripción que asombra, preocupa y nos hace vivir una situación extrema como pocos relatos lo han conseguido. Una joya de la literatura náutica en castellano, quizás demasiado breve por su interés e intensidad, que nos hace esperar mas letras y líneas llenas de agua de mar de la mano hábil de Claudia Rossello.

Gracias Javier por esta reseña escrita con el corazón, y gracias por tu trabajo de tantos años en pro de la difusión de la náutica y el deporte de la vela.

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El “Ulises” en Grecia (II)

19 enero, 2015

Cuando escribí este artículo sobre el crucero del “Ulises” puse como ilustración algunas fotos de archivo. Ahora os pongo las que corresponden al viaje (Clicar encima para verlas a mayor tamaño):

 

Delfos

Delfos

Claudia y Rodolfo en Delfos

Claudia y Rodolfo en Delfos

Laguna de Misologhi

Laguna de Misologhi

Rion-Antirion

Rion-Antirion

Laguna de Misologhi 2

Laguna de Misologhi 2

Kefalonia

Kefalonia





El “Ulises” en Grecia

15 enero, 2015

Ulises2Hoy quiero hablaros de Claudia y Rodolfo, los protagonistas de “Cuando los diablos bailan sobre las olas“, libro del que no paran de llegarnos elogios, sin duda merecidos, pues creo que su descripción del ciclón que sufrieron en el Atlántico Sur es uno de los mejores relatos que he leído sobre un temporal.

Siguen viviendo abordo del Ulises, durante los meses de invierno amarrados en el Club Náutico Los Nietos y cuando llega el buen tiempo navegando por el Mediterráneo. Para informar a sus numerosos lectores y admiradores le pedí a Claudia hace unos días que me explicara las últimas navegaciones del Ulises. Aquí tenéis un breve resumen:

 


Ulises1Ulises_Portada

 

 

 

 

 

 

 

 

3000 millas en aguas del Mediterráneo:

Este verano el Ulises navegó en aguas griegas. Soltaron amarras al mediar la primavera dejando por la popa el Mar Menor para adentrarse una vez más en las fascinantes aguas del Mediterráneo.

Atravesaron las atractivas Islas Baleares a vuelo de pájaro para alcanzar rápidamente los mares italianos. Continuaron su navegación por el sur de Cerdeña saboreando su naturaleza salvaje y cautivadora. Acariciaron la soleada costa Siciliana bordeándola por el norte.

Sus escalas fueron cuidadosamente seleccionadas para disfrutar del encanto de las islas, sus sabores intensos y la gentileza de sus gentes. Franquearon el Estrecho de Messina para circundar la bota italiana y recorrer la costa tirrena. Lee el resto de esta entrada »


Solo a través del Atlántico (II)

27 noviembre, 2014

Firecrest2Seguimos con la travesía de Gerbault en Solo a través del Atlántico

Gerbault1

Por la tarde aumentó el viento y hacia las 10h ya era un verdadero temporal. El viento roló de golpe hacia el suroeste y mi génova se hizo trizas. Después llegó una lluvia torrencial. Cansado por los preparativos de partida, me puse a la capa decidido a tomar una buena noche de descanso. El viento soplaba con furia, pero el Firecrest se comportaba maravillosamente, con la caña amarrada, en las aguas picadas del estrecho, mientras yo abajo, en mi cabina, dormía confiando en mi barco.

MapaSoloatraves

Al día siguiente el viento seguía siendo del sudoeste. Durante todo el día cayó una lluvia torrencial y me mantuve a la capa con poca vela.

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