En este libro Bartolomé Blanch nos explica cual ha de ser el comportamiento del que sube a un barco por primera vez. Escrito en tono satírico, a la vez es riguroso en sus planteamientos.
El perfecto invitado a bordo le ahorrará muchos disgustos al recién llegado al mundo de la náutica, al tiempo que divertirá a los más veteranos. Los consejos del autor tienen la ventaja de que, al ser leidos en privado, le evitarán las broncas o reprimendas del patrón delante del resto de la tripulación.
Destacamos algunos capítulos (clicar sobre los dibujos para ampliarlos):
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El equipo.- Viene a decir que en un barco hay poco espacio para guardar cosas, así que deberemos llevar lo mínimo posible.
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La llegada abordo.- Cada cosa debe guardarse en su sitio, para que después sea fácil de encontrar.
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Cómo no estorbar.- A los ojos de un novato, la entrada a la cabina es un lugar ideal para estar, proporciona la seguridad de estar en el interior y uno se entera de todo lo que pasa afuera… Pero Bartolomé Blanch nos enseña que también tiene algunos inconvenientes.
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El agua y la electricidad.- El invitado pronto descubrirá que el agua y la electricidad son bienes escasos abordo.
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El objetivo del libro es que el lector ascienda de pasajero a tripulante, lo que conseguirá si sigue los consejos del autor.
Los divertidos dibujos son de José María Ferrer Sirvent, colaborador de la revista Yate y organizador de la regata Ophiusa.



